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MUJERES APRENDEN A INDUSTRIALIZAR EL MORTIÑO CON ASESORAMIENTO DE LA UTC

MUJERES APRENDEN A INDUSTRIALIZAR EL MORTIÑO CON ASESORAMIENTO DE LA UTC

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Con la expectativa de aprender nuevas cosas, cinco mujeres y un hombre que pertenecen a la comunidad de Quinticusig del cantón Sigchos, acudieron hasta la Universidad Técnica de Cotopaxi (UCT)  para capacitarse en la planta agroindustrial de la institución en nuevas maneras de industrializar el mortiño. El poblado de donde provienen está ubicado en el sector suroriental de Sigchos, y es conocido por los vinos que elaboran en base al mortiño, el principal fruto que obtienen en este sector.

Los pobladores llegaron a la facultad de Ciencias Agropecuarias y Recursos Naturales (Caren)  fueron recibidas por Alberto Tinajero, responsable de la planta agroindustrial, quien les explicó los procedimientos seguir para su capacitación.

Con una gran sonrisa las mujeres mostraron que llegaban con dos canastos de mortiño, el cual iba a ser la materia prima para la industrialización. Botas, cofias y mandiles blancos las acompañaron en este viaje de aprendizaje, ahí en esa vestimenta se observaba la leyenda comunidad de Quinticusig.

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Ya en la planta agroindustrial, Alberto Tinajero, les explicó las normas de bioseguridad para prevenir que los alimentos elaborados pierdan calidad por la contaminación de microorganismos.

Los visitantes que en ese momento se convertían en alumnos debían colocarse todos los implementos de protección para iniciar con el proceso de elaboración de los productos a base de mortiño. Tres cosas serían preparadas, vino, mermelada y helados.

El primer paso antes de elaborar los derivados de mortiño, fue lavar la materia prima, acto seguido, ésta es llevada hasta una máquina despulpadora donde se obtiene el jarabe que será utilizado para la industrialización.

Luego, el jarabe es pesado, con ese dato los técnicos de la UTC les enseñaron a realizar cálculos para la colocación de azúcar y demás insumos para la preparación de los productos derivados.

Poco a poco los asistentes a la capacitación elaboraban mermelada, decían entre risas que está si les salió bien, no como la que intentaron hacer en Quinticusig que hasta se les quemó.

Poco a poco liberan sus dudas, preguntan constantemente las razones de colocar en un orden específico los ingredientes, luego entre ellos mencionaban que el día a sido productivo, que han aprendido mucho y que regresarían para continuar con más capacitaciones en otros aspectos para replicarlos en su comunidad.

Alberto Tinajero, comunicó que la UTC trabaja cuatro años con la comunidad, ya que tienen convenios y desarrollan varios proyectos de vinculación, por ello dijo estar feliz de recibir a los pobladores para que se capaciten, ya que la universidad tiene la particularidad de vincularse con el pueblo.

Comentó que las capacitaciones forman parte de una secuencia, ya que los pobladores deben generar la destreza necesaria para elaborar productos de calidad para que su empresa se desarrolle de mejor manera.

“Mientras ellos necesiten, la UTC está dispuesta a capacitarlos, prestar sus laboratorios y contingente humano para enseñarles a que se superen”, afirmó.

Georgina Guaita, habitante de Quinticusig, manifestó que su experiencia en la UTC ha sido “bonita”, la capacitación continuará, ya que todo lo aprendido será replicado con los demás pobladores de su comunidad.

Agradeció a la UTC por la apertura y el trabajo que desarrolla con ellos porque eso les ha permitido mejorar los productos que elaboran. Además quieren elaborar más cosas con los conocimientos adquiridos para tener nuevas alternativas de comercialización de sus productos.

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