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BIBLIOTECAS DE LATACUNGA (I) Por Carlos Herrera Toro

BIBLIOTECAS DE LATACUNGA (I) Por Carlos Herrera Toro

Latacunga ha sido cuna de filántropos, poetas y pensadores, de sabios connotados e intelectuales de valía; razón por la que la actividad lectora nunca estuvo alejada de su realidad. La presencia de insignes y nutridas bibliotecas en la ciudad atestigua la necesidad que siempre tuvo la misma de repositorios de libros, en donde la comunidad pudiera acercarse para nutrir su cerebro con amplio y variado conocimiento.

Durante la Colonia se conoce de magistrales e insignes bibliotecas que existían en la ciudad, todas ellas en manos de particulares y de algunas comunidades religiosas; estas últimas con restringido acceso, salvo para algunos afortunados lectores. Ya en la Época Republicana, sobre todo con la secularización del Estado, se puede conocer de diversas bibliotecas que se abrieron al público, tales como: la del entonces Colegio Vicente León, la del Municipio de Latacunga, la de la Casa de la Cultura, la de la Sociedad Artesanos de León, la de la Dirección de Educación, sin olvidarse también de algunas que nacieron dentro de diversas instituciones educativas y universidades.

La biblioteca Municipal de Latacunga, llamada “El Comercio”, es una de las que más trascendencia ha tenido en la historia de la ciudad. En 1927 esta hizo su aparición por resolución del Cabildo de esa época. En aquellos años se llamó Juan Abel Echeverría, pues se dice que la biblioteca recibió una importante donación de libros por parte del vate latacungueño. Posteriormente, en 1935, cuando se culminó con la construcción del Palacio Municipal, la biblioteca pasó a funcionar en el sector oriental del mencionado palacio y se la denominó Simón Bolívar porque se situaba frente al actual parque de San Francisco, que aquellos años fungía con el nombre del Libertador.

En 1992, en la alcaldía del Economista Antonio Lanas Cevallos, la biblioteca pasó a funcionar en las instalaciones de la llamada Casa de los Marqueses, lugar en donde se la denominó El Comercio. Se sabe que adoptó esta denominación, por un convenio entre el Municipio de Latacunga y el diario capitalino en 1994, en donde el mencionado diario donó artículos mobiliarios para la biblioteca.

Actualmente la biblioteca es atendida por la Mg. Roxana Guamangate, quien se incorporó hace no mucho a sus labores. Ella señala que de acuerdo a lo que ha visto, son pocos los estudiantes quienes se acercan al lugar para requerir un libro. Asegura ella que en su mayoría historiadores y jóvenes enviados por sus maestros son los que llegan a indagar en los textos yacentes en el repositorio de dicha dependencia. Se sabe que antes este lugar estaba abarrotado de estudiantes, pero ahora la demanda es poca, dice la funcionaria.

En esta biblioteca yacen libros de gran valía, muchos de ellos de ediciones de inicios del siglo XX. Se cuenta también con registros de la Municipalidad desde la década de los 30, además de ediciones de diario La Gaceta, El Comercio, La Hora y algunos otros medios, los cuales dejaron de receptarse por falta de financiamiento.

La colección de libros accede a los más de 10000 ejemplares, distribuidos bajo el código DEWY, que determina la repartición de volúmenes por secciones para un acceso más fácil y una manipulación más efectiva de las mismas. La biblioteca atiende en dos horarios, en la mañana desde las 8 hasta las 13 horas y en la tarde desde las 14 hasta las 17 horas. El lugar tiene todo para una verdadera experiencia del saber, sólo que tiene poca demanda… CONTINUARÁ…

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