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CRS REGIONAL LATACUNGA FESTEJÓ A LAS MADRES PRIVADAS DE LIBERTAD

CRS REGIONAL LATACUNGA FESTEJÓ A LAS MADRES PRIVADAS DE LIBERTAD

Seis niñas de cabellera blanca representaron a sus pabellones como mujeres y madre símbolo. El paso de los años denota la experiencia y sus marcas en la piel representan el sacrificio hacia sus hijos.

“Reciban de parte de la Ministra de Justicia y de todos quienes conformamos el sistema penitenciario un abrazo humano, un abrazo rehabilitador. Queremos pedirles que nos permitan hacer un trabajo bueno con ustedes, que el contexto de encierro no les cambie su actitud y continúen sus procesos para que pronto se reintegren a sus hogares”, manifestó Dustin Ortega, coordinador zonal 3.

En medio de los aplausos de un discurso conmovedor, el Centro de Rehabilitación Social (CRS) Regional Latacunga presentó a Oswaldo Vásquez, vocalista del grupo Sahiro, para que anime a las personas privadas de libertad (PPL) con sus mejores éxitos.

María José Morales, directora del CRS Latacunga, expresó que “las madres siempre serán una fuente de inspiración y sobre todo de entrega. Cuántas de ustedes no están aquí por sus hijos, cuántas les salvaron y hoy ustedes están pagando una sentencia por ellos. Por eso, es momento de demostrar a la sociedad que si se equivocaron ya la justicia se encargó de juzgarles, por ende es momento de ganarse un espacio en su hogar, en el trabajo y en el país”.

La agrupación de danza Samia Kuyay se hizo presente en la etapa de mujeres con sus mejores coreografías, representando a íconos de Latacunga, como la Mama Negra. Las internas celebraron su día y bailaron junto a la comparsa.

Anita A., representante del pabellón Manuela Sáenz, fue electa como Madre Símbolo 2018. Con una sonrisa en su rostro agradeció a todas sus compañeras por el cariño y el respeto.

“Quiero que todas pasen un bonito día y que sepan que ahora son mi familia”, expresó Anita.

El sol acompañó esta mañana de júbilo, las madres privadas de libertad festejaron su día con el anhelo de regresar junto a sus hijos, junto a sus seres queridos. “Somos madres y ahora vemos lo importante que es estar cerca de nuestra familia, por eso nos rehabilitamos con ganas y con esperanza”, finalizó Martha M., interna.

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