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MADRE (Dedicado para mi madre, la Sra. Yolanda Toro) Por : Carlos Herrera Toro

MADRE

(Dedicado para mi madre, la Sra. Yolanda Toro)

 

Por: Carlos Herrera Toro 

Hoy, yo quiero contarte madre santa

las cuitas de mi pecho adolorido;

una espina la tengo taladrada

y sé, tu mano sacra dará alivio

a la herida tortuosa que  me mata,

que me sume en un fétido castigo;

hoy yo pido de hinojos a tu planta,

me arrulles como cuando yo fui un niño.

 

Recuerdo aquellos años que ignoraba

el dolor de la vida y sus martirios;

parece ser ayer cuando tu mano

cerraba mis pupilas con cariño

y tu voz susurraba un cuento extraño,

mientras la luna en su cenit oblicuo,

refulgía con un brillar ufano

y en mis sueños repletos de delirio,

una náyade en brazos del villano

pedía que la salve a pleno grito…

Y mientras me veías descansando,

reías con un gesto complacido.

Hoy toda mi ilusión es crepitada,

el dolor es un tétrico enemigo,

no tengo más consuelo que tu planta,

no tengo más aliado que  tu oído…

Cuando necesité una mano grata,

no encontré yo la palma de un amigo

y todos se alejaron dando espalda

al grito de mi lúgubre suplicio,

fue entonces derrotado, en mi nostalgia,

recordé que alguien  me ama con delirio;

y hoy vengo, madre mía  hasta tu casa

a que bendigas tu hijo arrepentido.

 

El tiempo como un viento infame pasa

y nos lleva, cual hojas que han caído

y de pronto nos pone cara a cara

con la infame verdad del cruel destino;

y al cerrar nuestros ojos vemos tantas

ilusiones marchitas que han partido

y a un solo tesoro que nos ama,

a una sola persona que nos quiso,

a quien, a veces, no le dimos nada

y ella nos dio su amor incomprendido;

a quien quizá no dimos una noche

y ella nos dio su vida sin pedirlo,

a quien no consolamos si lloraba

y ella lloraba con nuestros gemidos.

 

Hoy, ya que te he contado, madre santa,

La pena que me tiene compungido;

hoy quiero que a la sombra de tu planta,

me des la bendición con tu cariño.

 

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